El mandatario de Guatemala, Bernardo Arévalo, lleva a cabo hoy una visita formal a las instalaciones de una de las terminales portuarias más destacadas de Centroamérica, situada en el departamento de Escuintla, con el objetivo de verificar el progreso en la expansión y mejora de sus capacidades operacionales.
La terminal, operada por una compañía internacional con una fuerte presencia entre México y el Canal de Panamá, se convierte en un elemento esencial para el comercio exterior en Guatemala, administrando más del 45 % de las exportaciones y cerca del 30 % de las importaciones del país. Su infraestructura presente hace posible el manejo de barcos de gran calado, gracias a un muelle de 350 metros y tres grúas del tipo Super Post Panamax, con capacidad para alcanzar hasta 20 contenedores de ancho. Actualmente, está funcionando a aproximadamente el 60 % de su capacidad, con expectativas de expansión a corto y mediano plazo.
El mandatario acude al recinto portuario en medio de una agenda gubernamental enfocada en fortalecer las infraestructuras estratégicas del país. Según lo adelantado por voceros del Ejecutivo, el objetivo principal de la visita es verificar in situ los avances técnicos en la expansión de la terminal y su adecuación a los compromisos adquiridos en el marco de recientes acuerdos de cooperación internacional.
El jefe de Estado ha subrayado que la estabilidad operativa de este puerto responde a una serie de decisiones adoptadas por su administración para corregir lo que calificó como una de las crisis portuarias más graves en la historia del país. El mandatario responsabilizó a anteriores gobiernos por irregularidades contractuales, particularmente con respecto a la concesión inicial del Puerto Quetzal durante el periodo 2012-2015, al que calificó como un caso emblemático de corrupción y mala gestión.
Entre los esfuerzos recientes, destacó la intervención de la Procuraduría General de la Nación, que en su momento buscó declarar la inmunidad absoluta del contrato de usufructo que regía la relación entre la Empresa Portuaria Quetzal y la operadora de contenedores. Esta acción derivó en un vacío contractual que obligó al Gobierno a buscar mecanismos legales para asegurar la continuidad del servicio sin poner en riesgo la actividad económica y comercial del país.
Arévalo subrayó que el Ejecutivo tomó medidas rápidas y decididas. Inicialmente, para legalizar la operación y prevenir un colapso en el manejo de mercancías; y en segundo lugar, para establecer los cimientos de una fase nueva que contemple una licitación internacional abierta y clara. «Allí donde otros dejaron una situación inestable, nosotros trajimos orden y legalidad, abriendo el camino hacia un futuro más prometedor», señaló el mandatario en unas declaraciones recientes.
El presidente también hizo hincapié en la necesidad de ampliar la visión sobre la infraestructura portuaria nacional, no solo como herramienta de mantenimiento, sino como motor de desarrollo económico con proyección internacional. En ese sentido, recordó que el pasado 22 de mayo se firmó un acuerdo con autoridades estadounidenses para la modernización de los principales puertos comerciales de Guatemala, lo cual forma parte de una estrategia bilateral orientada a fortalecer la infraestructura logística y estratégica del país.
Con esta visita, el gobierno de Arévalo reafirma su compromiso con el fortalecimiento institucional, la transparencia en la gestión pública y la modernización del aparato logístico nacional, pilares que considera fundamentales para el desarrollo económico sostenible de Guatemala.
